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Mi tío

Mi tío

Un Largometraje de Jacques Tati

Producida por Specta Films C.E.P.E.C. (Les Films de Mon Oncle), Alter Films

Estreno en Francia : 10/05/1958

    Sinopsis

    Monsieur Hulot vive en una casa modesta en un barrio humilde y va a visitar a su sobrino que vive con sus padres en un hogar ultramoderno (Villa Arpel). El padre de la familia ocupa un alto cargo en una fábrica de plástico. La casa es fría y contrapone a la casa de Monsieur Hulot que se siente incómodo, Su sobrino no es feliz en este hogar, porque no puede llevar a sus amigos por si rompen algo, monsieur Hulot intentará que mejore esta situación..

    Source : Wikipedia

    Actores (16)

    Producción y distribuición (3)

    Productoras delegadas :

    Specta Films C.E.P.E.C. (Les Films de Mon Oncle), Alter Films

    Distribución en Francia :

    Gaumont

    Exportación/Venta internacional :

    STUDIOCANAL

    Box Office : acumulado

    Box Office : cronología

    Estrenos en el extranjero (16)

    PaisDistribuidorCompradorFecha de estreno

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    Difusiones TV : Acumulado

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    Critica

    Después de la excelente bienvenida que recibió la fabulosa Las vacaciones de M. Hulot e implícitamente su memorable antihéroe protagonista, este monstruo de la comedia que fue Jacques Tati decidió proseguir la aventura cinematográfica cinco años más tarde. En "Mi tío" la extravagante figura de Monsieur Hulot, su alter ego delante de las cámaras, regresaba a la vida y acabó por consolidarse como un personaje fijo en su filmografía, además de muy querido por el público. La cinta, escrita, dirigida e inter-pretada por Tati, como ya era habitual, fue merecedora del Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes de 1958 y del Oscar® a la Mejor Película Extranjera en 1959, amén de un aluvión consi-derable de galardones internacionales en toda Europa y América.

     En esta ocasión conocemos a la remilgada parentela de Monsieur Hulot, los Arpel, a quienes visita con frecuencia en su ultramoderno chalet provisto de los más avanzados electrodomésticos (sólo la cocina, inmaculadamente blanca, ya es una compleja sala de má-quinas donde sentirse perdido) y decorado con un estilo tan van-guardista como poco acogedor y funcional. Su oronda y avasallado-ra hermana –siempre pasando un trapo para eliminar la suciedad inexistente y presumiendo de su vivienda “inteligente” ante los co-nocidos–, su cuñado –empresario del plástico, aburrido y papana-tas, que cede a los caprichos de su esposa– y su sobreprotegido sobrino, Gérard –con quien Hulot comparte una entrañable amistad teñida de complicidad, pese a que el padre del niño no lo vea con buenos ojos– forman la típica familia burguesa que cae en los más ridículos comportamientos movidos por la apariencia, ese “querer ser” de cara a la galería y la posesión material como reafirmación de su estatus. Como en Las vacaciones de M. Hulot, este solte-rón larguirucho será de nuevo el elemento que desentone en un ambiente no concebido para él. Su acostumbrada torpeza, junto a sus descuidos, generarán una serie de situaciones calamitosas cuando el Sr. Arpel le ofrezca un empleo en su fábrica y la Sra. Ar-pel se empeñe en emparejarlo con su sofisticada y boba vecina. Al intentar remediar el entuerto, la buena voluntad de Hulot provocará otras desgracias...

     Con esta nueva incursión humorística, filmada en color, Tati modera un tanto la carga hilarante que prevalecía en la disparatada Las vacaciones de M. Hulot. El discurso de Mi tío, aun dejando todavía espacio para la carcajada, cede más terreno a esa sonrisa sostenida que embarga al espectador cuando reconoce la aguda disección que concede la ironía y se siente con-siderado por el autor como un receptor inteligente y partícipe activo de la obra. El realizador francés levanta aquí una crítica mucho más ácida contra la sociedad moderna, tecni-ficada y deshumanizada, en base a dos ejes narrativos: la industria de mangueras de su cuñado y la vivienda familiar de su herma-na, ese domicilio completamente automatizado puesto al servicio de una nueva clase media-alta regida por lo superficial y lo frívolo, y con unas pretensiones de progreso tecnológico que no encuentra equivalente a nivel cultural. Es ésta una tradición temática que ya se inició con la genial "Metrópolis" de Fritz Lang, allí contada a tra-vés de una titánica fábula sobre la lucha de clases, pero en "Mi tío" Tati recoge sobre todo el legado de Charles Chaplin y su célebre "Tiempos modernos", con un ser humano sometido a la dictadura de la máquina y despersonalizado por el trabajo en cadena. Esta prisión mecanizada afecta tanto al obrero como al ama de casa (véanse los problemas con que se encuentra Hulot cuando entra a trabajar en la empresa de tubos de plástico o intenta conseguir un vaso en la cocina de su hermana).

      Pero Tati también es consciente de que cada infraestructura da pie a unas relaciones sociales de distinta índole, y por eso no sólo centra su atención en la relación entre sujeto y objeto, o sujeto y medio, sino también en las conductas y relaciones que nacen en cada entorno. Posteriormente, en "Playtime", llevaría esta idea al extremo en el espacio de las terminales de los aeropuertos. No sorprende, pues, que los arquitectos alabaran su visionaria concepción.

      Se puede encontrar, además, en la figura del pequeño Gérard una crítica a los sistemas familiares, con esos padres trabajadores que se distancian de sus hijos, más cercanos, afectivamente, a otros parientes como sucede con Hulot y su sobrino.

      Para reforzar lo absurdo de las pautas de comportamiento de la clase acomodada, Tati crea un marcado contraste entre dos formas de entender la vida, dos mundos separados por el dinero pero también por la noción de hogar o de tiempo de ocio. Así, en otro punto de la ciudad nos presenta el humilde barrio de Hulot, un ambiente sencillo en el que sobrevive la cordial y viva-racha dinámica de un pueblecito, con sus gentes reunidas en el mercado y las calles llenas de actividad. Nada que ver con el frío e impersonal vacío que reina en la parte alta. Lo mismo se podría de-cir del edificio donde vive Hulot, antiguo y de acceso difícil, pero lleno de vida, frente al chalet de los Arpel, esnob, gélido y poco práctico.

      En el plano argumental, "Mi tío" dis-pone de una mayor complejidad que su anterior trabajo, con distintas subtramas que buscan resolverse, parale-lismos, oposiciones, metáforas, con-trapuntos y más cambios de escena-rio. También los diálogos, sin llegar a dominar en ningún caso el relato, adquieren una presencia más consistente, evolucionando un paso a partir del simple sonido ambiental de fondo ca-racterístico de "Las vacaciones de M. Hulot". No obstante, y como ocurría con aquélla, "Mi tío" podría ser enten-dida perfectamente si eliminásemos el volumen. Se trata, una vez más, de un cine mudo al que se le ha incorporado el sonido, donde la auténtica protagonista es la imagen, la mímica, la reunión de personas en torno a una actividad. El uso de planos generales para captar mejor to-dos los detalles y el clima que se respira en cada lugar, y la aten-ción que se les concede a todos los caracteres secundarios son otras constantes que se repiten.

      El film concentra algunos de los gags visuales más conocidos de Tati. Por poner sólo unos ejemplos, las mangueras que se convier-ten en salchichas, el surtidor de agua en forma de pez o el ya mencionado de la cocina. Mientras en "Las vacaciones de M. Hulot" el slapstick estaba ligado o propiciado por objetos o actividades, aquí se añaden una serie de gags completamente vinculados al propio decorado de la acción, tanto en la casa de Hulot (cuando le vemos ascender hasta su piso por el laberinto de escaleras, a través de las aberturas de la fachada) como en la de los Arpel (las sombras en las ventanas redondas que las hacen parecer dos ojos obser-vando el exterior).

      Hulot continúa encontrando en niños y animales un alma gemela, ya sea porque, al contrario que los adultos, le aceptan tal como es e incluso le admiran (su sobrino Gérard), ya sea porque agradecen su bondad (el canario que canta cuando le proporciona la luz del sol), ya sea porque los identifica como seres libres, no atados por las convenciones sociales (los perros callejeros). Por ello, también opone el mundo acartonado de la burguesía y el de la clase trabajadora. En el caso de los niños, a quienes les destina varias secuencias, la casualidad hace que su sobrino se vea seducido por las inocentes trastadas de una banda de pillos. De igual manera, el perro salchicha de su hermana, vestido con una tela de cuadros, se mezcla con los perros vagabundos que buscan comida entre los cubos de basura.

      En "Mi tío" el director galo cuenta como siempre con actores debutantes en la gran pantalla, algunos de los cuales, gracias a su participación en esta película, iniciaron su carrera cinematográfica.

      Seguramente habría bastante más que comentar en torno al presente film dado el detenimiento con que Tati confeccionaba cada uno de sus proyectos, sujetos a varios niveles de análisis y repletos de pormenores en diferentes planos, pero manteniendo en todo momento una apariencia llana, próxima, inocente y encantadora. Película de visionado obligado (les recomiendo que hagan una sesión do-ble precedida por "Las vacaciones de M. Hulot"), que se convierte en un divertido bisturí que abre en canal los males de la sociedad moderna sin salirse nunca de los amables márgenes del Universo Tati. Personalmente echo en falta la chispa de su anterior cinta y, tal vez, con la perspectiva temporal, también haya envejecido menos dignamente, eso sí, sin perder nunca el interés, la capacidad de incisión, la lucidez o ese poso de ternura que se contagia.

    © Tònia Pallejà
    Source : labutaca.net

    Elenco detalladado (17)

    Asistentes de dirección :

    Henri Marquet, Pierre Etaix

    Productores :

    Fred Orain, Jacques Tati

    Guionista :

    Jacques Tati

    Director de fotografía/imágen :

    Jean Bourgoin

    Asistente de cámara :

    Claude Lecomte

    Director de producción :

    Bernard Maurice

    Supervisora de continuidad (Script) :

    Sylvette Baudrot

    Director artístico :

    Henri Schmitt

    Fotógrafo de plató :

    André Dino

    Adaptador/Dialoguista :

    Jean L'Hote

    Productor asociado :

    Alain Térouanne

    Coproductor :

    Louis Dolivet

    Ingeniero de sonido :

    Jacques Carrère

    Camarógrafo :

    Paul Rodier

    Montadora :

    Suzanne Baron

    Autores de la música :

    Franck Barcellini, Norbert Glanzberg, Alain Romans

    Vestuarista :

    Jacques Cottin

    Detalles técnicos

    Largometraje

    Géneros :

    Ficción

    Subgéneros :

    Comedia

    Temas :

    Infancia

    Idioma de rodaje :

    Francés

    Otro país coproductor :

    Francia

    EOF :

    Si

    Nacionalidad :

    100% francesa (Francia)

    Año de producción :

    1958

    Estreno en Francia :

    10/05/1958

    Duración :

    1 h 52 m

    Situación actual :

    Estrenada

    Visa número :

    18069

    Visa emitida el :

    05/05/1958

    Autorización :


    Formatos de producción :

    35 mm

    Tipo de color(es) :

    Color

    Cuadro :

    1,37

    Formato sonido :

    Mono

    prohibición :

    Ninguna